Dar el salto al senior no es solo cambiar de categoría. Es asumir nuevos ritmos, nuevos retos y compartir vestuario con gente que lleva años viviendo el rugby de otra manera. Pero también es una continuidad: la de un camino que empieza muchas veces siendo niño o niña y que, poco a poco, va tomando forma.
Aitana Lazkano, Garazi Intxaurrandieta, Noa Andres, Iker Gómez, Yeray Martínez, Hugo Entenza, Iván Lazpita y Markel Casares representan ese paso.
Hay caminos que empiezan en un mismo sitio y acaban en escenarios muy distintos. Arrate Otaño (Valsugana Rugby, Italia), Leire Markiegi (El Salvador), Diego Bergasa (Complutense Cisneros), Adrián Arias y Manu Garcés (Liceo Francés) comparten origen: el Bera Bera. Hoy compiten en la máxima categoría del rugby estatal —y en el caso de Arrate, también en Italia—, pero su historia tiene mucho en común.
En el Bera Bera Rugby Taldea conviven generaciones, trayectorias y momentos vitales muy distintos. Desde quienes empiezan a descubrir el balón ovalado hasta quienes llevan décadas sintiendo el rugby en la piel.
En ese ecosistema tan propio del club, hay dos grupos que representan algo más que entrenamientos y partidos: las Blasfemmes y el grupo de veteranos Gurdizaharrak.
En junio de 2026, el Bera Bera cumplirá 40 años de historia. Cuatro décadas después, el club es mucho más que rugby, pero su origen está precisamente ahí: en un balón ovalado, en un grupo de amigos y en unas ganas enormes de crear algo propio.
El nacimiento del Bera Bera se remonta a una reunión en la sociedad Aitzaki, en Lo Viejo. Allí se lanzó una propuesta tan sencilla como ambiciosa: formar un nuevo equipo de rugby
Hace diez años, el rugby femenino en el Bera Bera volvió a echar a andar casi desde cero. No fue un proyecto diseñado a largo plazo ni una apuesta institucional cerrada, sino el resultado de una propuesta del club que reunió a unas pocas jugadoras con curiosidad y ganas de probar. Aquel primer encuentro dio paso a los primeros entrenamientos de un deporte que casi ninguna conocía y, poco a poco, a un equipo que empezó a crecer, a tomar forma y a construir un camino propio dentro del club.











